Enfermarse de celos
- 10 mar 2014
- 4 Min. de lectura
Por Ingrid Gómez
Los celos son una emoción normal en los animales cuya función es necesaria para defender el territorio. Por lo que es natural que los seres humanos sientan en ocasiones celos cuando alguien se mete en su espacio, trabajo, pareja, familia.
El problema comienza cuando los celos toman el control y las personas viven en función del otro, pierden su autoestima y propia vida y se vuelven personas desequilibradas.
Los celos son normales cuando:
Se sienten cuando alguien que represente un riesgo se aproxime más de lo debido a su pareja. Alguien que usted considere muy atractivo/a y que además se insinúe directamente a su pareja.
Su pareja le de importancia a esa persona y se le nota un interés profundo.
Sentir distanciado a su hombre/mujer, que se la pasa ausente y desinteresada/o por usted.
Observar que su pareja se aparta cuando le llaman, cierra el computador o cambia rápidamente la ventana cuando usted llega, como sea, se note que le está escondiendo algo.
Darse cuenta de que su pareja le está mintiendo.
En caso que se presente lo anterior, usted no debe dejar que los celos le invadan, debe ser sincero/a con su pareja. Evitando una escena, de forma muy clara y conciliada, como adultos expresar lo que usted está sintiendo y pedirle a su pareja que mejore esos comportamientos ya que le hacen daño y pueden colocar en riesgo la relación. Es preferible ser puntual, conciso, y dar el mensaje “esto me está haciendo daño, por favor entiéndelo, te pido mejores, sino pues habrá consecuencias ya que no voy a estar con alguien que sea infiel”. Al buen entendedor pocas palabras, si su pareja le entiende de seguro pondrá de su parte para mejorar estas conductas que le afectan a usted.
Lo correcto que deberá hacer su pareja es atender a sus palabras, quitar la atención e interés hacía esa persona y ponerle él ponerle límite al personaje que se está metiendo. Ser más abierto y sincero y definitivamente fiel.
Luego, no es sano estar cantaleteando con el mismo tema ni ser un agente controlador, esto hace que el otro más quiera escapar y hacer lo indebido. Usted ya habló, ahora deje que su pareja actúe, si no lo hace, pues ya tiene que pensar si usted quiere seguir en una relación en que debe estar detrás del otro para que se porte bien y le dé su lugar, o mejor toma decisiones sanas para usted.
Cuando se considera que los celos son anormales:
Obsesión de conocer y meterse en el mundo personal del otro, tendencia a esculcar, mirar correos personales, revisar celular, conversaciones, redes sociales.
Obsesión por saber que hace el otro mientras que no está con él/ella.
No permitir que la persona hable con gente del sexo opuesto que sea atractivo.
No permitir que la pareja tenga amigos del sexo opuesto
No permitir que la pareja tenga contacto con personas del sexo opuesto, así sea la propia familia.
Hacer reclamos y escenas constantes por cualquier razón incluso frente a otros
Sacar lo peor de sí mismo controlando y reclamando
No creer en la fidelidad y buscar cualquier muestra de que el otro es infiel
Observar diariamente que ropa interior usa su pareja cuidándole más en los días que utiliza los más sexy.
Vivir con angustia, ansiedad, rabia, irritabilidad, e incluso depresión.
Creer a la pareja como indispensable para vivir, así que existe un gran miedo de perderlo
Fantasear e imaginar constantemente que la pareja le está siendo infiel
Todo gira en torno al otro, descuido personal
No tener paz interior por estar pensando que está haciendo la pareja o con quien
La pareja puede alimentar los celos e inseguridades, de hecho hay personas que no eran tan celosas y al estar en una relación pueden llegar a altos niveles de inseguridad y obsesión, en algunos casos, este estado es alimentado por el otro ya que es “efecto de”, acá unos aspectos que aumentan los celos en el otro:
No poner límites afectivos a exparejas o amigo/as.
Ser mentiroso.
Bajar el autoestima al otro con comentarios, críticas, comparaciones.
Haber sido infiel en una o más ocasionesGustar que le celen, eso lo hace sentir importante para el otro, de hecho se preocupa que no lo hagan.
Las reglas son: “yo hago lo que quiero y si no te gusta pues esto se acaba” lo cual es una manipulación. O “soy infiel, luego pido perdón y listo” creándose así un ciclo vicioso.
No darle el puesto a su pareja, nunca llevarle a eventos sociales, nunca colocar fotos en pareja en redes sociales, no presentar a la pareja.
Ambos miembros de la pareja deben hablar cuando existan celos o inseguridad, comentarlo con el otro y darle la oportunidad al otro que mejore.
Pero cuando existen muchos motivos o el otro siento padece de celos excesivos e injustificados, son aspectos que perjudican la relación y que se debe ser realista si se pueden mejorar o si por el contrario lo mejor es terminar.
Claramente este es un problema por un lado de autoestima, el creer que es menos y puede perder la pareja. Pero también de ego, el creer que debe ser el centro y lo único importante para el otro así que no puede compartir con nada ni nadie.
Así mismo puede ser un miedo de perder lo que le pertenece. Puede tener mayor tendencia personas que tuvieron mucho (demasiado) o muy poco afecto de niños.
Los celos excesivos pueden ser terriblemente nocivos para las relaciones y para cada miembro, a tal punto que puede generar rechazo o llegar al hastío y fastidio, quitar por completo la paz, y acabar con el autoestima, el nombre, la dignidad.
Así que concluyendo, los celos son una emoción natural, pero cuando son excesivos pueden ser incluso peligrosos, es importante que las parejas lo hablen y que entre ambos generen una relación basada en la tranquilidad, confianza, juntos pero cada uno con su espacio, respeto y fidelidad.
Es indispensable si alguien nota que está padeciendo de celos enfermizos que tome medidas para encontrar de nuevo su equilibrio y vida, sino lo puede hacer por sí mismo, es necesario que busque ayuda.

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